La Comisión Federal de Competencia aprobó, finalmente, que Televisa adquiera el 49 por ciento del capital de la empresa de televisión por cable Cablemás.
Con esta autorización, Televisa se consolida como el principal grupo de televisión de paga en el país.
Participación de los diversos grupos en el mercado de la TV de paga, 2007
Grupo
Suscriptores
Participación
Televisa 1/
2,935,197
45.5%
Megacable
1,298,438
20.1%
Multivisión e/
538,765
8.4%
Cablecom e/
500,000
7.8%
Grupo Hevi e/
330,000
5.1%
Ultravisión e/
190,000
2.9%
Resto
655,043
10.2%
Gran total
6,447,443
100.0%
Fuente: elaborado con información de la Comisión Federal de Telecomunicaciones y de las empresas.
1/ Incluye Cablevisión, Sky, Cablemás y TVI.
e/ Estimado
Los reportes de la prensa inglesa comenzaron a fluir y nos enteramos de que Carlos Slim había adquirido el uno por ciento de la compañía irlandesa Independent News & Media (INM).
Antes de tratar de entender el significado de la operación será conveniente señalar que INM es una organización que mantiene operaciones en cuatro continentes, en diez de los más grandes mercados de impresos en el mundo y en 22 naciones.
La actividad del grupo irlandés puede resumirse en la edición de 200 periódicos y revistas, además de 100 sitios de Internet.
Publica, entre sus cabezales más importantes, el diario Dainik Jagran, en India, uno de los de mayor tiraje en el mundo, con 2.4 millones de ejemplares diarios.
Entre sus filiales se encuentra el famoso The Independent —Gran Bretaña— y un diario con nombre homónimo en Irlanda.
Por si fuera poco, posee más de 130 estaciones de radio y una división de publicidad panorámica y sus ventas alcanzaron, en 2007, mil 674 millones de euros (equivalentes a dos mil 294 millones de dólares), lo que ubica a la compañía como uno de los consorcios de medios más importantes de Europa.
¿Pero esto implica que Slim ha tomado la decisión de pagar alrededor de 15 millones de euros para entrar de lleno al negocio mediático internacional?
No parece ser el caso. Entonces, ¿qué está detrás de esta operación?
Aunque en los últimos meses ha decaído el precio de la acción de la compañía, ha sido uno de los grupos editores más estables en los últimos años. Tómese en cuenta que, entre enero de 2003 y mayo de 2007, sus títulos más que duplicaron su valor, al pasar de 1.51 a 3.38 euros. A sí que, una primera razón del ingreso de Slim a la compañía, podría ser fortalecer su portafolio de inversiones.
En la prensa se ha señalado también que el magnate mexicano podría haber entrado de lleno a la pugna por el control del consorcio mediático inglés.
De acuerdo con reportes de la prensa inglesa, parece existir una disputa entre las familias O’Reilly —que encabeza el directorio de la empresa— y O’Brien.
Según un reporte enviado por la empresa al mercado de valores de Irlanda (Irish Stock Exchange), los O’Reilly poseen 26.63 por ciento de las acciones totales y los O’Brien el 21.07 por ciento.
De ser cierto que Slim adquirió el uno por ciento de la empresa, operación que aún no aparece como notificada al mercado de valores irlandés, su peso sería muy modesto en las decisiones de la misma. Pero cabe otra posibilidad. Si la eventual confrontación entre las dos familias que se disputan el control de la empresa se cierra, Slim podría convertirse en el fiel de la balanza.
Por si fuera poco, la familia O’Brien es la principal accionista de la empresa de telefonía celular Digicel, que compite con Slim para proporcionar este servicio en el Caribe y América Central, región en la que atiende a seis millones de clientes.
Precisamente hace algunos días se informó que el gobierno de Panamá otorgó dos concesiones de telefonía móvil, una fue para Digicel y la otra para América Móvil —Telcel— de Slim.
Si como dice la prensa inglesa, el empresario mexicano está interesado en adquirir Digicel, su incursión como accionista de INM podría ser parte de esa estrategia, sólo una pieza de cambio como sugiere el diario londinense The Sunday Times.
Escrito por: Francisco Vidal Bonifaz en mayo 9, 2008
O sabe algo que los demás no o es un tonto de remate. Es la única alternativa que puede explicar la actitud de Jerry Yang, presidente y uno de los principales accionistas de Yahoo!
De origen taiwanés, este joven empresario se dio el lujo de rechazar, junto con el directorio de Yahoo!, la última oferta de compra de Microsoft el fin de semana pasado que implicaba una suma de 47 mil 500 millones de dólares.
El mercado de valores, ávido de “buenas noticias” en esta época de desesperanza, reaccionó con enojo y en la primera sesión de la semana recetó un implacable castigo a las acciones de Yahoo!, que cayeron 16%.
Evidentemente Yang sabía lo que podía suceder, es más, tiene una fortuna tasada por la revista Forbes en 2.3 mil millones de dólares y sabe lo que implica cotizar en la bolsa de valores, pues Yahoo! participa en la misma desde 1996.
¿Qué explica, entonces, el rechazo de Yang a la oferta de Microsoft? Tal vez nunca conozcamos las verdaderas razones, pero todo indica que los pupilos de Bill Gates no le llegaron al precio.
Hasta antes de que se anunciara que no habría matrimonio corporativo, las acciones de Yahoo! en el mercado de Nueva York se cotizaban en 28.67 dólares al cierre de la sesión del viernes pasado (2 de mayo); ahora se pueden comprar (5 de mayo) a 24 dólares, es decir, 13 menos de lo que pedía el señor Yang.
En el corto plazo, debería ser despedido por los inversionistas de Yahoo!, debido a que les ha hecho perder una enorme cantidad de dinero. Algunos analistas anticipan que accionistas minoritarios de la empresa demandarán a Yang debido a esto.
Pero en muchos casos las cosas no son como parecen en el moderno mundo de los negocios y el supuesto gran error del directorio de Yahoo! podría quedar en el olvido.
En el contexto de la reorganización de la economía digital, Yahoo! no podrá sobrevivir en solitario, necesita de una alianza, una fusión o algún tipo de unión corporativa.
Este parece ser el as bajo la manga del señor Yang, pero no hay muchas alternativas en este momento. La economía digital se va llenando de monopolios y uno de los que más ha crecido es Google. No sería extraño que finalmente fraguara una alianza Google- Yahoo!, aunque no se sabe si lo permitirían las autoridades.
Además de Google podría aparecer Time Warner, pues podría fusionar a su subsidiaria AOL con Yahoo! No se puede descartar que, a la postre, Microsoft insista, por la vía amigable u hostil, en hacerse del control de Yahoo!
Si Yang no tiene amarrada una alternativa razonable para sus accionistas, podría pasar a la historia como un gran tonto y seguro no quiere trascender con este papel en los libros de texto de las escuelas de negocios.
Se introdujeron algunos cambios a la versión original publicada en Excélsior, 7 de mayo de 2008.
Escrito por: Francisco Vidal Bonifaz en mayo 6, 2008
Los reportes financieros de las empresas de medios que cotizan en la bolsa de valores nos dejan un certeza sobre lo que sucedió durante el primer trimestre del año: no se ha registrado un desplome general de esta actividad económica.
Pese a todo, la recesión de la economía tiene dos expresiones en las empresas mediáticas. De un lado avanzan con más celeridad las compañías que se han diversificado, que están en la ruta de convertirse en empresas convergentes como Televisa (con su nuevo negocio de telecomunicaciones), Megacable y Cablevisión (que aporta la parte sustancia de los negocios de telecomunicaciones de Televisa).
En el otro extremo, tienden a enfrentar problemas aquellas que se concentran el grueso de sus operaciones en sectores tradicionales de los medios, como son la televisión y el radio abiertos y los periódicos, en este segmento figuran TV Azteca, Radio Centro y El Universal.
Un caso especial es el de Telmex, empresa dominante en las telecomunicaciones del país pero que comienza a incursionar en la economía mediática por medio de la prestación de los servicios de acceso a Internet (en México y el extranjero) y a la televisión de paga (extranjero).
No existen motivos para pensar que esta situación se alterará en el corto plazo.
Ingresos de las empresas de medios
(Millones de pesos)
Empresa
IT-07
IT-08
IT-08
Variación real
(1)
(2)
(3)
(3/1)
Televisa
8,456
9,538
9,452
11.8%
TV Azteca
1,829
1,844
1,827
-0.1%
Megacable
943
1,421
1,408
49.3%
Cablevisión
568
1,053
1,043
83.7%
El Universal
406
363
360
-11.5%
Radio Centro
129
128
127
-1.1%
Telmex medios
3,694
4,803
4,760
28.9%
(1) En pesos de diciembre del 2007.
(2) En pesos de nominales.
(3) En pesos de diciembre de 2007 (estimación propia).
Fuente: elaboración propia con información de las empresas enviada a la Bolsa de Valores.
Escrito por: Francisco Vidal Bonifaz en mayo 2, 2008
Literalmente sobre cuatro llantas y a toda velocidad se ha ido forjando un negocio de múltiples aristas y que gira alrededor de las carreras de autos Fórmula 1.
Pese a que han aparecido diversas opciones en el ámbito de las carreras de autos, la Fórmula 1 sigue atrayendo a millones de espectadores y de compañías que quieren aprovechar esta condición para hacer negocios.
Todo este negocio movió el año pasado 3.9 mil millones de dólares y, como deporte profesional, sólo fue superado por los recursos de las ligas profesionales de futbol americano (6.5 mil millones) y de beisbol (5.1 mil millones de dólares), de acuerdo con un reporte de la firma de consultoría Deloitte & Touche.
Protagonistas importantes de este deporte son las armadoras alemanas BMW y Mercedes, la italiana Ferrari (Fiat), la francesa Renault y las japonesas Honda y Toyota. Ninguna armadora estadunidense, por cierto.
Es lógico que este sea el territorio natural de este tipo de empresas, pero para otras compañías, tener alguna participación en este deporte “atrae y fideliza (sic) clientes, aumenta las ventas y el orgullo de pertenencia a la empresa”, según el reportaje de Íñigo de Barrón que recientemente se publicó en el diario español El País.
Sólo así se explica que la cigarrera Marlboro sea socia de primera importancia para la escudería Ferrari, así como la telefónica AT&T lo sea para Williams, Panasonic tenga un significativo lugar en el equipo Toyota, Vodafone —otra firma de telecomunicaciones— tenga un pacto con McLaren y la empresa de bebidas energéticas Red Bull se encuentre como principal respaldo de los equipos Red Bull y Toro Rosso.
En una perspectiva más amplia, se considera que la exposición que brinda este deporte contribuye a crear marcas mundiales. Tómese en cuenta que algunas carreras —como el gran premio de Brasil el año pasado— son seguidas por más de 150 millones de televidentes.
Por ello, tanto los autos que compiten como los uniformes de los propios pilotos parecen árboles de Navidad, debido a la saturación de logotipos comerciales.
En total, las once escuderías que compiten cada año llevan en los lomos de los autos y en las escafandras de los pilotos la publicidad de poco más de 120 empresas que están constantemente expuestas al auditorio.
La lista de las compañías incluye desde constructoras de aviones (Airbus), petroleras (Shell y Exxon), cómputo (Acre, Intel, Lenovo), financieras (Santander), hasta firmas de artículos de lujo (TAG Heder) y empresas distribuidoras de diamantes (Steinmetz y Mydaimonds).
Por supuesto no se puede olvidar a toda la parafernalia que acompaña al mundo de los autos y que incluye autopartes, equipos de seguridad y ropa deportiva. Aquí destaca el caso de la japonesa Bridgestone que monopoliza el patrocinio y abasto de neumáticos para las once escuderías que participan en la competencia.
La Fórmula 1 no ha estado exenta de los problemas que aquejan al deporte profesional, incluyendo las trampas y el espionaje, pero hasta ahora se mantiene como una máquina en la que puede generar dinero y prestigio a toda velocidad.
Escrito por: Francisco Vidal Bonifaz en abril 30, 2008
Con mucha paciencia y con dólares bajo el brazo, Teléfonos de México (Telmex) ha ido ampliando su red de televisión de paga en algunos países de América Latina, lo que le permite acumular su experiencia para prestar este servicio en México.
Uno de los países en el que Telmex ha sentado sus reales es Colombia. Allí, Telmex TV —que es la marca comercial de su servicio de televisión de paga— ha acumulado en su haber más de un millón de suscriptores, lo que representa 49% del mercado local, según un reporte del periódico colombiano La Tarde.
El crecimiento en ese país ha sido, sobre todo, mediante la compra de sistemas de cable ya establecidos y ahora, a través de estas redes, también ofrece el servicio de triple-play.
En Perú, el servicio de la telefónica mexicana se ha extendido a las ciudades de Lima —la capital del país— y a Chiclayo. En esa nación también adquirió dos proveedoras de televisión por cable y se puede estimar que mantiene un portafolio superior a los 100 mil suscriptores.
Por si no bastara, Telmex TV llegó a Chile por medio de la compra de una empresa local —ZapTV— que transmite mediante tecnología wi-max y que todavía constituye un negocio modesto, pues apenas rebasa los 30 mil suscriptores.
Otra parte de la experiencia que ha acumulado Telmex es por medio de su participación en la brasileña Net Serviços, compañía que ofrece el servicio de televisión por cable a 1.8 millones de suscriptores en Brasil. Por medio de su filial Embratel tiene 23.8% de las acciones de Net Serviços, lo que convierte a la firma mexicana en el inversionista individual más importante de la empresa.
Además de estas operaciones, algunas publicaciones del Cono Sur del continente señalan que Telmex está intentando negociar la compra de algunas compañías de televisión de paga en Argentina y Uruguay.
Por si no bastara, la empresa hermana de Telmex, América Móvil, también presta el servicio de distribución de señales de televisión en Guatemala. Allí, el servicio se llama Claro TV —Claro es también su marca de telefonía móvil en varios países de América Latina—y el comercializado por Telgua.
Todas estas operaciones convierten a la compañía mexicana en una nueva fuerza dentro del negocio de la distribución de señales en América Latina. Se encuentra todavía rezagada con respecto al argentino Grupo Clarín que, al finalizar el año pasado, reportaba más de tres millones de suscriptores de televisión de paga, pero cada día recorta la distancia.
De otro lado, le ha permitido entrar en contacto con las grandes productoras de señales de paga que se comercializan en la región. Por supuesto que hablamos de las estadunidenses Time Warner, Disney, Fox, Viacom, pero también de las mexicanas Televisa y TV Azteca, pues sus canales son incluidos dentro de la oferta de servicios de Telmex TV en los países citados.
Para el caso de México la moraleja es inequívoca: Telmex TV será lanzada más temprano que tarde y contribuirá a engrosar una de las nuevas arterias de la compañía de telecomunicaciones, la que provee sangre fresca al emporio por medio de la venta de señales de televisión.
Esta es una versión con ligeros cambios del artículo homónimo publicado en Excélsior, 23 de abril de 2008.
Escrito por: Francisco Vidal Bonifaz en abril 23, 2008
El avance de la tecnología está provocando ajustes en los patrones de consumo de la industria del entretenimiento. Un claro ejemplo es el consumo de películas.
De la tradicional asistencia a la sala cinematográfica como opción única para disfrutar de los estrenos, se transitó —a mediados de la década de los años sesenta— a la posibilidad de ver las películas en el hogar por medio de una videocasetera.
A partir de entonces, en sólo cuatro décadas, la multiplicación de formas de disfrutar películas está creando un abanico de opciones para el público, dependiendo del lugar y el formato que quiera utilizar.
Con el advenimiento de las reproductoras caseras de películas, o videocaseteras, se llegó a la posibilidad natural de rentar o comprar las mismas en establecimientos comerciales, los videocentros.
Esta nueva opción dio pie a la expansión de una empresa como la estadunidense Blockbuster, que durante años fue la reina en materia de renta de películas, ha logrado desplegar siete mil 800 establecimientos en Estados Unidos y otras 21 naciones —323 en México— y que registró ingresos por 5.5 mil millones de dólares en 2007.
Pero la multiplicación de aditamentos y formas de ver películas se ha expandido al grado que Blockbuster ha visto un práctico estancamiento de sus ventas en los últimos cinco años en que siempre se colocan por debajo de la cuota de los seis mil millones de dólares.
Lo cierto es que el negocio de la renta de películas, al menos en EU, registra caídas sucesivas en los últimos tres años, según el último informe anual de Blockbuster.
Esto es producto, en parte, de que el mercado de renta y venta de películas en ese país se encuentra prácticamente estancando y al auge que están teniendo otras formas de distribución, ligadas a la televisión y a las computadoras.
Para tener una idea de lo que está sucediendo baste con sentar que si en 2006 se realizaban 75 por ciento de las rentas de videos —medido por su valor— en las tiendas especializadas en esta actividad o videocentros, su peso caerá hasta el 61 por ciento en 2008, de acuerdo con estimaciones de Blockbuster.
Así que la única forma de salir del estancamiento a que parece estar condenada es diversificándose y por esa razón es que decidió ofrecer mil 300 millones de dólares, en efectivo, por el capital de las tiendas distribuidoras de artículos electrónicos —que nos permiten consumir diversos productos de entretenimiento, entre ellos películas y todo tipo de videos— Circuit City.
Su acervo suma 671 establecimientos en Estados Unidos y 788 en Canadá. Sus principales ingresos derivan de la venta de pantallas y televisores, computadoras, artefactos para escuchar música, entre otros, por lo que obtiene ingresos anuales de 11.7 mil millones de dólares (2007), el doble de los que facturó Blockbuster.
Esta firma sabe que tiene que arriesgar, intentando crear una unión convergente entre una distribuidora de contenidos y una comercializadora de artefactos para su consumo, por eso incluso está dispuesta a pagar casi el doble del valor de mercado de Circuit City, porque tiene plena conciencia de que se une con ella o puede verse abatida en el futuro por sus competidores.
Escrito por: Francisco Vidal Bonifaz en abril 15, 2008
Es avasalladora la forma en que se consume la música en la actualidad, sobre todo por parte de los jóvenes más propensos a escucharla en reproductores móviles o en línea.
En las sociedades en que es más alta la penetración de la computadora y las redes de banda ancha en los hogares, se generaliza la distribución de la música en línea.
Claro, dirá cualquier lector, que la piratería y otras prácticas de intercambio reducen el tamaño de este mercado, al grado de que en Estados Unidos —de acuerdo con algunas estimaciones— sólo 10% de la música se adquiere por medios legales. Cierto, pero no elimina del todo el comercio legal de las melodías.
La firma de investigación The NPD Group señala, por ejemplo, que el año pasado 29 millones de personas adquirieron legalmente música en sitios de paga en Estados Unidos, cinco millones de almas más que en 2006.
Gracias a estos ávidos consumidores, la compañía estadunidense Apple registró, durante su ejercicio fiscal de 2007, ingresos de 2.5 mil millones de dólares por concepto de venta de música en línea y servicios relacionados con este negocio. Para tener un parámetro de lo que esto significa, tómese en cuenta que, el año pasado, todo el comercio electrónico de México sumó 765 millones de dólares de acuerdo con reportes de la Asociación Mexicana de Internet.
Apple vende música por medio de su tienda virtual iTunes Store. Muy aparte queda la comercialización del famoso reproductor iPod, que en el mismo periodo reportó 51.6 millones de unidades vendidas en todo el mundo —un equivalente a dos unidades por cada hogar mexicano— e ingresos de 8.3 mil millones de dólares.
La expansión de iTunes Store ha sido tal que, de acuerdo con sus propias cifras, administra una cartera de 50 millones de clientes que han comprado cuatro mil millones de canciones en los cinco años que tiene operando. Por si fuera poco, sus ingresos por venta de música se han multiplicado por tres durante el último trienio.
Pero Apple no está sola y otras compañías intentan competir por la supremacía de este mercado en Estados Unidos. Detrás de ella se encuentra la cadena minorista Wal-Mart, que se ha convertido en la segunda compañía en ventas de música legal en línea.
Se siguen tejiendo, además, alianzas para entrar a este negocio. Yahoo llegó a un acuerdo para que Rhapsody administre su servicio musical. Esta última compañía es, a su vez, fruto de la coinversión del gigante de medios Viacom y la telefónica Verizon.
A su vez MySpace, subsidiaria de otro conglomerado mediático, News Corp., decidió unir esfuerzos con las casas de música Universal Music, Sony BMG y Warner Music, para crear una plataforma digital —MySpace Music— que compita con iTunes y Wal-Mart, entre otras.
La industria de la música perdió una enorme oportunidad al despreciar a Internet como canal de distribución de sus productos. Ahora se están haciendo esfuerzos muy importantes para tratar de recuperar algo de lo que se extravió.
Escrito por: Francisco Vidal Bonifaz en abril 15, 2008
Estamos a punto de que se comiencen a conocer los resultados que registraron las empresas de medios durante el primer trimestre del año.
No se esperan buenos resultados como consecuencia de los efectos del menor crecimiento económico en el mercado de la publicidad.
Vale la pena tener, como punto de referencia, los resultados del año pasado, que sirven como contexto para entender su comportamiento en los primeros meses de 2008.
Ventas anuales
(cifras en millones de pesos reales)
Empresa
2006
2007
Variación %
Actividades
Televisa
39,358
41,562
5.6%
Diversificado
TV Azteca
9,940
9,503
-4.4%
Televisión abierta
Megacable
3,400
4,184
23.1%
Tv por cable, acceso a internet, telefonía.
Cablevisión
2,059
2,612
26.8%
Tv por cable, acceso a internet, telefonía.
El Universal
1,812
1,738
-4.1%
Prensa escrita
Radio Centro
826
655
-20.7%
Estaciones de radio.
Fuente: elaborado con información de las empresas.
Escrito por: Francisco Vidal Bonifaz en abril 6, 2008
Televisa y Televisión Azteca anunciaron, recientemente y por separado, sendas iniciativas de negocios que buscan brindarles una mejor posición en la guerra por el predominio de los medios en español —en este caso el segmento de televisión—, especialmente en el mercado de América Latina.
Destaca el fortalecimiento de Televisión Azteca en el mercado de la televisión abierta de América Central. En Guatemala adquirió 70% de Latitud TV, que le permitirá distribuir sus contenidos por medio de dos canales de televisión abierta y de los distribuidores de cable de ese país.
No se trata, necesariamente, de que el canal guatemalteco asegure grandes sumas de efectivo para la televisora mexicana, sobre todo si se considera que el mercado publicitario en ese país suma 100 millones de dólares anuales.
Pero la nueva plataforma le permite a Televisión Azteca tener nuevas fuentes de facturación, sobre todo ahora que el negocio de la televisión abierta no está en una fase boyante en México.
Amén de que consolida su posición en América Central, donde la televisora mexicana tienen presencia en un canal salvadoreño y servirá de gran escaparate para las ventas de otras empresas ligadas a Televisión Azteca, como son las tiendas Elektra y el Banco Azteca que ya tienen presencia en Guatemala.
Televisa, por su parte, dio un paso más agresivo al firmar una alianza con Telemundo. Como se recordará, la firmaestadunidense tenía varios meses pugnando por la aperturade la televisión abierta mexicana con el fin de obtener una concesión para operar un canal abierto en México.
El acuerdo consigna que uno de los canales abiertos de Televisa distribuirá programación producida por Telemundo y que un canal producido por la misma se distribuirá en los sistema de televisión de paga de Televisa: Sky y Cablevisión.
El acuerdo fue rápidamente bendecido por las autoridades de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes que, de paso, se quitaron de encima la constante presión que ejercía Telemundo para que se abriera el mercado doméstico de la televisión abierta.
“La dulce rendición de Telemundo” fue el comentario que publicó el diario Los Angeles Times a propósito de esta alianza.
Cierto, pero no sólo implica que ni Telemundo —a su vez, una de las tantas filiales de uno de los consorcios más poderos del planeta, General Electric— pudo doblegar al duopolio televisivo mexicano, sino que se abre una nueva perspectiva para la formación de una alianza que puede aspirar a encabezar el mercado de medios en español de América del Norte.
Si en el futuro se fortalece la alianza Televisa-Telemundo, se constituiría la fuerza más poderosa, al menos en el segmento del mercado de distribución de imágenes en español, en la porción norte del continente americano.
El asunto no termina aquí, pues Televisa también estácomenzando a tramar una alianza con Telefónica de España. Al menos eso fue lo que dejó entrever el presidente de la compañía mexicana, Emilio Azcárraga Jean, hace algunos días.
Puede imaginarse el lector una triple alianza que tenga como eje a Televisa, que en el vértice de la producción de contenidos sea apoyada por Telemundo y que en el lado de la distribución —manejo de redes— sea afianzada por Telefónica de España.
¿Estaremos viviendo los primeros susurros de esta triple alianza?