Ante el posible resurgimiento de la competencia en la televisión satelital en el país y los ajustes que se viven en el mercado del continente americano, Televisa está diversificando geográficamente su operaciones dentro de este segmento de la actividad mediática.
Desde que dejó de operar DirecTV en 2004, Televisa se mantuvo como único proveedor del servicio de acceso a la televisión por medio de la señal satelital en nuestro país. A la fecha, Sky, su filial encargada de este menester, ofrece este servicio a 1.6 millones de suscriptores en territorio nacional, concentrando el 22 por ciento del mercado de la televisión de paga.
Sin embargo, la necesidad de diversificar las fuentes de ingreso de Televisa y la irrupción de posibles competidores en el mercado nacional de este servicio, se han convertido en la primera palanca que está impulsando a Sky a buscar nuevos territorios de expansión en el continente americano.
En los meses más recientes se ha mencionado la posibilidad de que Alejandro Burillo Azácarrga –primo del presidente Grupo Televisa— ofrezca el servicio de la televisión satelital en el país y también la posibilidad de una alianza entre Telmex y MVS Comunicaciones con el mismo fin.
La semana pasada, por ejemplo, se anunció que Sky compró los derechos que poseía la estadounidense DirecTV para prestar el servicio de televisión satelital en Panamá.
Desde mediados del año pasado la compañía comenzó a operar en la zona de América Central y el Caribe. A la fecha, y de acuerdo con su página de Internet, Sky tiene operaciones en Costa Rica, Guatemala, Nicaragua y República Dominicana, territorios en lo que ofrecía sus servicios a 71 mil suscriptores hasta el cierre del primer semestre del año en curso. A esta red se suma ahora Panamá.
La entrada de Panamá fue mediante la compra de la filial de DirecTV, otro proveedor de este servicio que, a la sazón, es también accionista de Sky.
La compañía es la más importante proveedora de televisión satelital en los Estados Unidos. Adicionalmente está aliada a Televisa en México y al grupo Globo en Brasil, en donde ofrecían el servicio a 1.5 millones de suscriptores hasta el cierre del año pasado.
Precisamente, la operación panameña y el avance de Televisa en el frente externo, forma parte de los ajustes que está sufriendo la televisión satelital en América Latina.
Por ahora el control de este servicio está claramente en manos de DirecTV, Globo y Televisa, pero todo indica que se están organizando nuevas alianzas para buscar ganar un espacio en este mercado.
Suscriptores de televisión satelital (millones), diciembre 2007
DirecTV Latin America
3.2
Sky Brasil
1.5
PanAmericana
1.7
Sky México
1.6
DirecTV (Estados Unidos)
16.8
Dish Network (Estados Unidos)
13.8
Fuente: elaborado con información de las empresas.
Detrás de los esfuerzos de crear un nuevo proveedor mexicano aparece la sombra de Dish Network, empresa estadounidense que da el servicio a casi 14 millones de clientes en ese país y que es el único competidor de DirecTV.
Todo indica que se podrán organizar dos grandes redes en el negocio de la televisión por satélite en América: DirecTV, Televisa y Globo, de un lado y, por el otro, los competidores que traten de arrebatar el poder a este triunvirato satelital.
→Y además: comercial de Beyoncé sobre DirecTV
Si utilizas este material por favor citar como:
Vidal Bonifaz, Francisco. «Triunvirato satelital» [en línea]. En: La Rueda de la Fortuna. 10 de septiembre de 2008. Bitácora <ruedadelafortuna.wordpress.com> en el servidor <www.wordpress.com>. [Consulta: introduce la fecha de consulta].
Si las tendencias en la publicidad en los medios es un indicador indirecto de las tendencias en las audiencias, estamos ante el albor de una revolución en la materia.
Desde la aparición de la televisión, este medio ha sido el gran concentrador de los diversos auditorios, al grado que se ha convertido en un medio de consumo prácticamente universal.
La aparición y desarrollo de la televisión no eliminó a otros medios más antiguos, como los impresos –especialmente los diarios— y la radio, pero los relegó a un lugar secundario dentro del gusto del auditorio.
Ahora, no enfrentamos a la posibilidad de que en el futuro inmediato Internet se convierta en la segunda fuente de atracción de audiencias y le comience, incluso, a ganar mercado a la televisión.
Esta es una conclusión que se puede extraer del estudio que realizó Citigroup sobre el mercado de la publicidad en México, del que dio noticia el sitio de Internet de El Semanario.
En la tabla que se anexa enseguida, tomamos algunos años clave para analizar cómo se esta modificando el mercado mexicano de la publicidad.
Distribución del mercado mexicano de publicidad
(Porcentajes)
Año
TV
Radio
Periódicos
Revistas
Internet
Exteriores
Otros
1999
63.2
9.5
10.3
5.3
0.0
8.7
3.0
2007
64.2
8.9
9.1
5.6
2.1
9.0
1.1
2015 e/
57.5
7.5
7.6
5.2
8.2
9.0
5.0
2018 e/
56.8
7.0
7.0
5.0
10.5
9.0
4.7
e/ Estimado.
Fuente: elaborado con información de Citigroup. Tomado de El Semanario.com
Las tendencias parecen ser muy claras:
La televisión mantendrá la supremacía, pero tiende a perder peso para los publicistas. Lo que reitera, de un lado, el tope de penetración a que ha llegado la televisión abierta y, dentro este mismo segmento, el peso que irá ganando la televisión de paga.
Los grandes perdedores son la radio comercial y los periódicos. En la actualidad representan, en conjunto, la quinta parte del mercado de la publicidad, pero se verán superados por los recursos que se destinan a Internet en el año 2015, aunque esa fecha fatal puede llegar antes.
Las revistas y los anuncios en exteriores mantendrán su peso sin grandes variaciones, lo que implicaría hábitos de consumo más o menos estables durante la próxima década. Según el estudio, se mantendrá esta tendencia pese a que incluso, en el ámbito de la publicidad exterior, cada día existen más iniciativas para regular su establecimiento, sobre todo en los grandes centros urbanos, como en el caso de la ciudad de México.
La transformación del mercado publicitario, y por tanto de la audiencia, se vivirá en el segmento de Internet. Se convertirá en el segundo mercado más importante para la publicidad al término de los próximos diez años, lo que requerirá que se expanda aceleradamente la red para brindar su acceso.
Para las empresas de medios la moraleja es clara: se deben encauzar crecientes esfuerzos para penetrar, desarrollarse y consolidarse en el mercado de Internet.
Televisa, el grupo que recibe una buena parte de la publicidad que se factura en el país, ha comenzó a transitar en ese sentido con la creación de su portal Esmas.com y, más recientemente, con el nacimiento de su división Televisa Digital.
Sin dejar de mencionar a otros grupos que incursionan en este mercado ofreciendo diversos servicios como Grupo Fórmula y Grupo Radio Centro, que tienen su centro de operaciones en la radio.
No se puede dejar de mencionar a los grupos de medios extranjeros que están ampliando sus operaciones en la red como Google, Yahoo!, Terra –filial de Telefónica de España—y otros más.
Telmex y el conjunto de empresas que controla el magnate Carlos Slim pueden tener un lugar relevante debido a la gama de recursos que manejan, –por medio de Infinitud, por ejemplo, la telefónica se ha convertido en la principal proveedora de acceso a Internet— lo que a la postre podrían convertir a Telmex y sus hermanas en jugadoras importantes en el mercado de contenidos de Internet.
Lo que está por resolverse es si este ajuste en el mercado permitirá la emergencia de grupos mediáticos nuevos, incluso la aparición de nuevas opciones temáticas o si, por el contrario, esta revolución en las audiencias y el mercado publicitario, será aprovechada para afianzar el predominio que ya tienen el pequeño grupo de empresas que controlan las fibras nerviosas más importantes de la industria mexicana de medios de comunicación.
Si utilizas este material por favor citar como:
Vidal Bonifaz, Francisco. «Revolución de las audiencias» [en línea]. En: La Rueda de la Fortuna. 3 de septiembre de 2008. Bitácora <ruedadelafortuna.wordpress.com> en el servidor <www.wordpress.com>. [Consulta: introduce la fecha de consulta].
El principal grupo estadounidense de espectáculos en vivo decidió expandirse hacia México y para ello firmó un acuerdo con Corporación Interamericana de Entretenimiento, mejor conocida como Ocesa (CIE-Ocesa).
Live Nation es el más poderoso consorcio del entretenimiento en vivo en el planeta. El año pasado vendió 36.2 millones de boletos para espectáculos, además de operar 155 localidades en 19 países diferentes en donde organizó 16 mil eventos.
Situada en el corazón del sistema estadounidense del espectáculo, Beverly Hills (California), la compañía logró ingresos en 2007 por 4.2 mil millones de dólares.
Tiene una vasta red de negocios que incluye la promoción de presentaciones para mil 500 artistas, entre los que destacan Madonna, The Police, The Rolling Stones, The Who, U2, Van Halen y el Cirque De Soleil. Cuenta con más de 500 patrocinadores, entre los que destacan las firmas de telefonía y telecomunicaciones AT&T (EU), Nokia (Finlandia) y Rogers Communications (Canadá).
Live Nation participa activamente en la industria estadounidense de los conciertos que el año pasado totalizó un valor de 3.9 mil millones de dólares y registró una expansión del 12 por ciento. Opera en toda la cadena de servicio del entretenimiento en vivo: promoción, operación de centros de espectáculos, producción artística, boletaje y ventas de recuerdos.
En su camino de expansión internacional ha englobado a México y para tal efecto firmó un contrato que la permitirá a CIE-Ocesa promover las giras de los artistas de Live Nation en nuestro país y América Central.
También firmó un acuerdo por separado la firma sudamericana Time for Fun (T4F) que indirectamente favorece a CIE-Ocesa, pues mantiene una inversión del 24 por ciento en el capital de la T4F.
La empresa mexicana –presidida por Alejandro Soberón Kuri— puntal del entretenimiento en vivo en el país se ha convertido en la gran centralizadora de este tipo de actividades a grado tal que, el boyante mercado mexicano, le ha permitido convertirse en la tercera firma que más boletos vendió en año pasado en el mundo, con un total de 3.7 millones de billetes comercializados.
CIE-Ocesa, que tiene su sede corporativa en la ciudad de México, facturó 10.1 mil millones de pesos en 2007 –932 millones de dólares—, con un incremento de 12 por ciento respeto a 2006. La división de entretenimiento en vivo aportó el 34 por ciento de los ingresos de CIE-Ocesa, representa la segunda fuente de efectivo del grupo, sólo por debajo del segmento de apuestas y ferias comerciales.
Para la compañía mexicana el acuerdo tiene un doble significado. En el corto plazo coadyuvar a revitalizar sus menguados ingresos que, en el curso del primer semestre del año, han sufrido una caída de 5.7 por ciento, en términos reales. Precisamente, su división de entretenimiento en vivo, ha resentido la caída más severa (9.6 por ciento) dentro de todos los segmentos de negocios del consorcio.
En el largo plazo significa poner a CIE-Ocesa bajo el cobijo del más grande consorcio del espectáculo en vivo, bajo el paraguas de la nación de los billetes.
Vidal Bonifaz, Francisco. «Nación de billetes» [en línea]. En: La Rueda de la Fortuna. 27 agosto 2008. Bitácora <ruedadelafortuna.wordpress.com> en el servidor <www.wordpress.com>. [Consulta: introduce la fecha de consulta].
Las empresas de medios que han emprendido el proceso de convergencia están enfrentando con mayor éxito el oleaje de la crisis de la economía mexicana.
Así, extender su actividad a la provisión del acceso a Internet y a la telefonía, está permitiendo a algunas empresas hacer frente a los descensos que exhiben los sectores mediáticos más tradicionales orientados al mercado interno.
Dentro de este último segmento mencionemos, por ejemplo, a la radiodifusión (Radio Centro) y la impresión de periódicos (El Universal), donde se han reportado resultados modestos o de plano poco alentadores.
Las ventas del primer semestre de Radio Centro crecieron 6.4 por ciento en términos reales y en el caso de la segunda empresa mencionada –y que, de paso, es un reflejo de la crisis que comienza a agobiar a la industria periodística—, sus ingresos cayeron 8.4 por ciento, en términos reales, es decir, descontada la inflación.
La facturación de Televisión Azteca, una empresa fuertemente arraigada en el negocio de la televisión abierta en México, registró un aumento de 1.7 por ciento en los primeros seis meses del año. Resalta la fuerte caída de los ingresos (20.2 por ciento) de su filial de televisión en Estados Unidos, Azteca América, y de las exportaciones de programación (8 por ciento). Las ventas de televisión abierta en territorio nacional, registraron un modesto incremento del 3.1 por ciento en términos reales.
En cambio las empresas diversificadas están encarando otra suerte. Megacable, la principal operadora de televisión de cable en el país, reportó un meteórico crecimiento de 44.9 por ciento de sus ventas en términos reales, derivado en buena medida de las compras de sistemas de cable que ha realizando en los últimos meses.
Aunado a ello, la oferta de nuevos servicios, como el acceso a Internet y la telefonía sobre protocolo a IP, han acrecentado sus ingresos. Tómese en cuenta que, estos dos servicios, ya representan una cuarta parte de la facturación de Megacable.
La televisión de paga y las telecomunicaciones se han convertido también en uno de los pilares de Grupo Televisa, cuyos ingresos aumentaron 12.3 por ciento en el primer semestre del año.
Las ventas de televisión abierta y la exportación de programación se encuentran prácticamente estancadas, con una reducción de 0.3 y 1 por ciento, respectivamente, durante el primer semestre del año. Por su parte, las ventas de televisión de paga –Sky y Cablevisión— están registrando crecimientos modestos, de 5.6 y 7.9 por ciento en términos reales, respectivamente.
Pero los ingresos que crecen más rápido son los derivados de las ventas de programación para la televisión de paga (11.6 por ciento) y de la provisión del servicio de acceso a Internet (31.4 por ciento).
Al mismo tiempo, Televisa ha comenzado a sumar las cifras de Cablemás –que virtualmente acaba de adquirir—a sus reportes financieros.
Todavía no existen parámetros para evaluar la velocidad con que se expanden de los servicios de telefonía y telecomunicaciones que están proveyendo algunas filiales de Grupo Televisa, pero debe de tomarse en cuenta que los servicios de telecomunicaciones y los de televisión de paga representan ya el 32 por ciento de los ingresos totales de Televisa.
Lo dicho: convergencia, aderezada con fusiones, se ha convertido en la tabla de salvación de las empresas mediáticas.
Publicado en Excélsior, 20 de agosto de 2008.
Y además: comercial de Cablevisión sobre su servicio de triple play:
El espíritu de que lo importante no es ganar sino competir, ha sido sustituido por el lema que imponen los billetes verdes: lo único realmente importantes es ganar, realizar utilidades.
Li Ning es el deportista que encendió espectacularmente el pebetero en la reciente inauguración de los juegos olímpicos y es la encarnación del espíritu que prevalece en la justa deportiva: el deporte como trampolín de los grandes negocios.
Li Ning era un muchacho pobre que se esforzó, se transformó en un brillante gimnasta y ganó seis medallas para su país en los juegos de Los Ángeles, 1994. Más tarde, estudió y se convirtió en un flamante empresario que montó una empresa de ropa deportiva que actualmente cuenta con más de 5 mil tiendas y puntos de venta en China.
Sin menospreciar su importancia, la historia de Ning es apenas una metáfora de los verdaderos hacedores de dinero de la justa olímpica.
Como se sabe, toda esta actividad lúdico-empresarial es dirigida por el Comité Olímpico Internacional (COI), un poderoso organismo supranacional que se ha transformado en una formidable máquina de hacer dinero.
Con este objetivo, ha logrado congregar a ungrupo de doce grandes consorcios transnacionales que forman parte del grupo selecto de patrocinadores de la actividad olímpica, incluyendo los juegos.
Figuran en esta lista Coca-Cola (bebidas), Atos Origin (tecnologías de la información), General Electric (conglomerado), Johnson & Johnson (cuidado personal), Kodak (reproducción), Lenovo (equipo de cómputo), Manulife (servicios financieros), Mc Donalds (alimentos), Omega (relojería), Panasonic (electrónica de consumo) y Visa (servicios financieros).
Estas compañías han aportado 866 millones de dólares para tener un lugar privilegiado durante el más reciente ciclo olímpico, que incluye tanto a los actuales juegos de verano (Beijing, 2008), como a los de invierno que se celebraron en Turín en 2006.
Pero, esta no es la fuente más importante del dinero para el COI, pues la venta de los derechos de televisión es la cifra más jugosa que recibe en cada justa olímpica.
Tómese en cuenta que, para el torneo que se disputa en Beijing, se estima que será transmitido en 220 países y territorios, con una audiencia global acumulada de 4 mil millones de telespectadores, cerca del 60 por ciento de la población mundial.
En el caso de los juegos olímpicos de Beijing se pagaron derechos por 1.7 mil millones de dólares. De ese total la estadounidense NBC Universal (a la sazón, filial de General Electric) erogó 893 millones –más que cualquier otra televisora—por los derechos de transmisión en Estados Unidos.
A su vez, la televisora informó que espera ingresos de publicidad superiores a los mil millones de dólares, estableciendo un nuevo record para este tipo de eventos.
Auspicio de grandes firmas, ventas millonarias de derechos televisivos, a lo que se debe sumar el patrocinio de firmas de los países que realizan las olimpiadas, más la venta de boletos y toda clase de mercaderías, son las fuentes totales de los ingresos de un gran negocio que se llama Olimpiadas.
Para el ciclo 2001-2004, que incluyó a los juegos de Salt Lake (2002) y Atenas (2004), los ingresos totales del olimpismo sumaron 4.2 mil millones de dólares.
De esta forma, el espíritu del barón Pierre Frèdy, Barón de Coubertin, animador de los modernos juegos olímpicos, de que lo importante no es ganar sino competir, ha sido sustituido por el lema que imponen los billetes verdes: lo único realmente importantes es ganar, realizar utilidades.
En el planeta de los medios de comunicación existen tres grandes áreas económicas: la de los Estados Unidos, la europea y, en un tercer lugar, la de América Latina.
Es un hecho, varias décadas después de que se acuñara el concepto de “tercer mundo” para los países de América Latina, África y los más atrasados de Asia, su vigencia es diáfana en el caso de la industria mediática internacional.
Como se sabe, esta actividad se encuentra gobernada por cinco grandes consorcios de la comunicación y el entretenimiento, a saber: Time Warner (EU), Walt Disney (EU), News Corp. (EU), el binomio que conforman Viacom y CBS (EU) y la alemana Bertelsmann.
Estos cinco grandes tiburones de la comunicación facturaron en su ejercicio fiscal del año pasado la friolera de 163.9 mil millones de dólares por su actividad en la industria mediática.
De ese gran total, se realizaron ventas por 108.5 mil millones de dólares en el mercado estadounidense, el 66.2 por ciento del total. Estados Unidos, al que contablemente se le agrega Canadá, constituye la porción del planeta en la que se consume la enorme mayoría de los productos, llámese películas –en todos sus formatos—, programas de televisión, todos los productos sonoros (música, segmentos hablados, etc.), noticias y toda la variedad de entretenimiento que se considere.
Valdría la pena señalar, entre paréntesis que, el errático comportamiento de la economía de Estados Unidos durante este año, puede traducirse en malas noticias para la industria mundial de la información y el entretenimiento.
Atrás del estadounidense se encuentra el mercado europeo. En esa región, los cinco grupos aludidos, realizaron ventas por 41.6 mil millones de dólares en su año fiscal 2007.
Nada mal, pero ni siquiera la mitad de la facturación que se logró en el “primer mundo”. Pese a todo, el mercado europeo es un importante territorio para la propia alemana Bertelsmann y para News Corp., esta última con importante influencia en Gran Bretaña.
Los informes de los cinco grupos que hemos comentado no desagregan las ventas en otras regiones del planeta. Pero fuera de Estados Unidos, Canadá y Europa solamente obtuvieron el 8.4 por ciento de su facturación durante el año 2007, apenas 13.7 mil millones de dólares.
Seguramente, una parte importante de esta última rebanada tiene su origen en el mercado japonés y comenzarán a tener importancia los consumidores chinos.
De esta forma, el mercado de medios que existe en América Latina, junto con África y los países pobres de Asia, juegan un papel marginal para la operación de las cinco corporaciones de medios que dominan el mercado mundial.
No es posible dejar de mencionar que existen fuertes empresas de medios en nuestra región, como la mexicana Televisa, la brasileña O’Globo y el argentino Grupo Clarín, a los que se suman los españoles Prisa y Planeta, que han capitalizado a su favor el auge de la actividad mediática en América latina
Pero esta supremacía de los medios locales y al auge de la televisión, el radio, las computadoras y todos los nuevos dispositivos para consumir productos de información y entretenimiento, no han podido evitar que los habitantes de América Latina continúen viviendo dentro del “tercer mundo” mediático.
Ventas conjuntas de los cinco grupos de medios más importantes del mundo
(millones de dólares)
Región
Monto
Porcentaje
Estados Unidos y Canadá
$108,544
66.2%
Europa
$ 41,665
25.4%
Resto
$13,724
8.4%
Total
$163,933
100.0%
Fuente: Formatos 10-K e informes anuales correspondientes a 2007 de Time Warner, Disney, News Corp., Bertelsmann, Viacom y CBS.
Una de las escaramuzas mediáticas más representativas de la industria de medios en español se está desarrollando en territorio colombiano.
Desde el año pasado la Comisión Nacional de Televisión (CNTV) informó que se licitaría una concesión para que se estableciera la tercera cadena privada de televisión con cobertura nacional.
Una vez dado el banderazo de salida, los principales protagonistas del mercado de imágenes en español dieron cuenta de su interés por participar en la licitación que cierra sus inscripciones este 30 de julio.
Hasta el momento operan en ese país dos canales privados a escala nacional: Caracol TV, perteneciente al poderoso Grupo Santo Domingo y RCN que a su vez, es parte del entramado empresarial Organización Ardila Lülle.
La lista de aspirantes a la concesión de la nueva señal involucró al magnate de la televisión venezolana Gustavo Cisneros, apoyado por el empresario colombiano Luis Carlos Sarmiento, uno de los dos colombianos que aparece en la clasificación millonaria de la revista estadounidense Forbes.
Al parecer este último decidió retirarse de la licitación y, todo indica, esta alianza ha quedado fuera del combate, de acuerdo a un reporte de la revista colombiana Semana.
Por su parte Telemundo, la filial de televisión en español de NBC Universal, y su aliada local, la productora local RTI, que habían manifestado su interés por participar en la oferta, al parecer, han declinado.
Este también es el caso, aparente, de Televisa, que también se presentó ante las autoridades para expresar su interés en la operación, no habría logrado llegara aun acuerdo con un grupo local para presentar una postura, según señala Semana.
Así, sólo quedarían en la palestra el empresario mexicano Ángel González, que ha sentado sus reales en la televisión de Guatemala, Chile, Perú y Argentina. Además también estarían en la contienda dos consorcios españoles que ganan cada día más terreno en el mundo mediático: Planeta y Prisa.
El primero mencionado, con sede en Barcelona, además de tener una enorme red en el mercado editorial en español, es también accionista del grupo hispano de televisión Antena 3 y hace casi un año se hizo del control del diario colombiano más importante: El Tiempo.
Y, por último, queda vivo en la contienda el Grupo Prisa. La compañía madrileña se ha transformado en el principal consorcio de medios en español en el orbe y llega a esta contienda de la mano del Grupo Nacional de Medios, una agrupación de los periódicos regionales más importantes de Colombia.
Además Prisa ya tiene experiencia de operar en el mercado colombiano de medios pues posee la Radio Caracol, una de las más importantes en su género en esa nación.
Todo indica que, de confirmarse el panorama descrito, la batalla por un nuevo canal de la televisión abierta colombiana dejará tres agrupaciones derrotadas: Telemundo, Cisneros y Televisa.
En sentido contrario, la disputa quedará restringida a los dos grandes grupos mediáticos españoles lo que, a la postre, servirá para acrecentar la hegemonía que comienzan a ejercer dentro de la industria mediática en español.
Un decreto imperial a mediados del siglo XIX concesionó el abastecimiento de agua potable en algunas ciudades de Francia a Compagnie Générale des Eaux. La empresa cambió su nombre varias décadas después y se transformó en a la actual Vivendi.
Ahora se ha convertido en un consorcio multimedia y, gracias a su última operación con la estadounidense Activision (pactada desde diciembre del año pasado), se ha convertido en la más importante productora de videojuegos del planeta.
La empresa, que tiene su sede en París, Francia, decidió aportar los activos y recursos de su división juegos –Vivendi Games— y dar pie a la creación de Activision Blizzard, una compañía con ventas anuales de 3.8 mil millones de dólares, la más importante en su ramo en el planeta. La operación remite a un segundo lugar a la estadounidense Electronic Arts.
Vivendi ya tiene una experiencia acumulada en el ramo de los videojuegos. Por ejemplo, en 2005 lanza el célebre World of Warcraft, pasatiempo que ha logrado más de 9.3 millones suscriptores en todo el mundo, lo que lo convierte en la franquicia número uno en la división de los juegos de rol multijugador masivo en línea (véase esta columna del 21 de febrero de 2007). Por cierto, los productos en línea aportaron el 77 por ciento de los ingresos de la división juegos de Vivendi el año pasado.
Pese a todo, la venta de videojuegos no es la principal actividad de la empresa francesa que, como caracteriza a la mayoría de los consocios multimedia, se han convertido también en compañías convergentes, es decir que combinan varias actividades de la comunicación y el entretenimiento, con el manejo de redes de telecomunicaciones.
Su diversificación la ha llevado a que, más de la mitad de sus ingresos tengan su fuente en compañías de telecomunicaciones: la francesa de telefonía móvil SFR (que genera el 41 por ciento y la telefónica marroquí Maroc Telecom (11 por ciento de los ingresos).
El segmento de entretenimiento incluye a la poderosa productora musical Universal Music Group, la más importante firma en su ramo en el planeta y que en su catálogo incluye a intérpretes mexicanos como Café Tacvba, Los Tigres del Norte, Christian Castro, Pedro Fernández, Molotov, Paulina Rubio y Alicia Villarreal.
No podía estar ausente de la televisión, en la que maneja a la principal empresa de televisión de paga en Francia, Canal+Group que congrega a más de 10.5 millones de suscriptores en todos sus servicios.
Pero la diversificación de Vivendi no llega hasta este límite, pues participa también con el 20 por ciento del capital del grupo NBC Universal, en conjunto con la firma estadounidense NBC.
La influencia de NBC Universal se deja sentir cotidianamente en nuestro país, a través de series de televisión como La Ley y el Orden y de canales de televisión de paga como Universal y Sci-Fi y próximamente Telemundo, por mencionar algunos o de las películas producidas por los estudios Universal como Hellboy II.
Así el verdadero juego de Vivendi va más allá de su posición como el principal productor mundial de juegos para consolas y computadores, en realidad se trata de convertirse en uno de los grandes participantes de la nueva economía convergente.
Escrito por: Francisco Vidal Bonifaz en julio 16, 2008
Detrás de 20 Minutos se encuentra la firma noruega Schibsted, un trasatlántico empresarial que opera en 22 países, imprimiendo publicaciones que llegan diariamente a 12.7 millones de personas
Resulta que la bandera mexicana es la más bonita del mundo, según determinó una consulta realizada por medio del voto en la página electrónica del diario español 20 Minutos.
Sin duda, la consulta carece de toda representatividad, acaso sólo nos indica el grado de importancia que le asignan algunos compatriotas para expresar sus puntos de vista en algunas páginas de Internet: 901 mil personas para los efectos de este concurso.
En cambio, esta serie de “encuestas” constituyen un “ingenioso” ejercicio de mercadotecnia –no por ello menos engañoso— que pone en práctica el diario español para acrecentar el tráfico hacia su página.
Para el concurso de las banderas, por ejemplo, significó que se emitieran más de 7 y medio millones de votos en los 48 días que estuvo abierta la selección.
Ya habíamos dado cuenta tiempo atrás –véase la columna publicada el 3 de mayo de 2006— del predominio que marcaban los diarios gratuitos en el territorio español y en la actualidad 20 Minutos –el gratuito más importante- mantiene la hegemonía con 2.9 millones de lectores diarios, lo que lo convierte el diario más leído en España de acuerdo con el Estudio General de Medios (EGM) que reporta los datos del periodo octubre de 2007 a mayo de 2008.
Atrás de 20 Minutos se ubican el deportivo Marca y El País, con 2.6 y 2.3 millones de lectores diarios, respectivamente.
Sin embargo, la página de Internet de 20 Minutos ocupa el lugar 14 en el EGM con 638 mil visitantes únicos, contrastando con las 2.5 millones de visitas que recibe la página del diario deportivo Marca.
Detrás de 20 Minutos se encuentra la firma noruega Schibsted, que es la accionista mayoritaria de la sociedad que controla al periódico. Su aliado es el Grupo Zeta que tiene bajo su mando, entre otros, a El Periódico de Catalunya.
La corporación, que tiene su sede en Oslo, no es un grupo cualquiera, se trata de un trasatlántico empresarial que opera en 22 países, imprimiendo publicaciones que llegan diariamente a 12.7 millones de personas.
Su factura anual alcanza la cifra de 2.3 mil millones de dólares (2007), debajo de los 3.8 mil millones que factura Televisa, pero por encima de las ventas por 870 millones de dólares que alcanza Televisión Azteca, para tener dos puntos de referencia.
El negocio más importante, desde su fundación en 1860, ha sido la impresión de periódicos y en la actualidad se ha especializado en la dinámica veta de los diarios gratuitos.
Pero su diversificación incluye también los servicios en línea, la producción de películas y programas de televisión y la impresión de libros y revistas.
La influencia de Schibsted alcanza a México, pues en junio de 2006 compró ciertos activos de la firma Trader Classified Media, entre ellos el semanario de avisos clasificados Segundamano.
Por ahora es su única presencia en México, pero no se puede descartar que en un futuro decida penetrar en el mercado de los periódicos gratuitos que, al revisar las tendencias contemporáneas del negocio periodístico, puede tener un futuro optimista en nuestro país.
Pero para ello no requiere de consultas o encuestas de falso valor, simplemente es necesario que entregue buenos productos informativos a los consumidores mexicanos.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg puede estar satisfecho pues su agencia noticiosa de información financiera está valorada ya en 25 mil millones de dólares, en su estimación más modesta.
Michael Bloomberg.
Bloomberg tiene una fortuna estimada en 11.5 mil millones de dólares de acuerdo con cifras de la revista Forbes, una buena parte de esa riqueza proviene del valor de la empresa de noticias y datos financieros Bloomberg, en la que el alcalde posee dos terceras partes de las acciones de la misma.
Bloomberg LP, nombre de la compañía, nació en 1981 con el objetivo de difundir información financiera. En los años 90, sus servicios –que eran distribuidos a través de computadoras—, comenzaron a ganar celebridad y mercado entre los especialistas que requieren información económica y financiera, al grado que, en algún momento causó preocupación entre Reuters, la más importante fuerza en el mercado de este tipo de información.
En aquéllos años, cuando se visitaban las oficinas de Bloomberg en Nueva York, en el piso donde se encontraba la redacción había un escritorio,muy cerca de la salida de los elevadores que, según se decía, pertenecía a Michael Bloomberg.
Pero el creador de la agencia tomó nuevos derroteros que lo llevaron a la política y a la alcaldía de la meca de las finanzas en Estados Unidos. Al mismo tiempo, su compañía se diversificó y se ha convertido en una firma competidora en el segmento de la información económica y financiera, en donde también figura la ya citada Reuters –ahora conocida como Thomson Reuters— y Dow Jones, subsidiaria de News Corp.
En la actualidad, Bloomberg se ha transformado en un pequeño consorcio de información que incluye servicios para 250 mil profesionales de las finanzas (cotizaciones en tiempo real, noticias financieras, información de mercados y análisis). Gracias a la diseminación de sus terminales, se cataloga como una de las principales empresas en su ramo en el mundo.
Su diversificación incluye la sindicación de noticias a 350 periódicos y revistas, entre los que se encuentran algunos mexicanos. Produce también libros y revistas (Bloomberg Markets), además de su canal en televisión de paga –que puede ser visto en México—, estaciones de radio y su portal en Internet.
Con ventas anuales estimadas en 4 mil 700 millones de dólares (2006), Bloomberg emplea a más de 10 mil empleados en 126 oficinas alrededor del mundo.
Los problemas financieros de los bancos han puesto, involuntariamente, a Bloomberg en la mira reciente, pues trascendió que el banco de inversión Merrill Lynch vendería su participación en la empresa, que representa el 20 por ciento de las acciones totales y que la operación podría sumar entre 5 y 10 mil millones de dólares.
Con estos precios, el valor de Bloomberg –que es una empresa privada, que no cotiza sus acciones en la bolsa— podría fluctuar entre 25 y 50 mil millones de dólares.
Por esta razón es que el alcalde de Nueva York puede estar tranquilo al saber que suparticipación en la empresa vale ahora entre 16 mil y 33 mil millones de dólares y que la misma se ha convertido en una verdadera mina de oro.